Ninguna es oficial. Acuérdenlas en voz alta antes de la primera tirada, para que nadie descubra una regla nueva a media partida.
1. Las cartas que sobran van boca arriba
La regla: cuando las cartas no se reparten parejo, las que sobran se ponen boca arriba para todos, en lugar de darle a alguien una mano más grande.
Qué cambia: todas las manos son del mismo tamaño y nadie empieza con ventaja. Además, todos arrancan tachando las mismas cartas.
En NoHonor: nuestro próximo modo para dos va a usar una versión de esta regla: cuatro cartas boca arriba y siete para cada jugador.
2. Reloj por turno
La regla: cada jugador tiene un tiempo fijo para su turno. Sirve un reloj de arena o el celular.
Qué cambia: se acaban los turnos lentos y silenciosos que alargan una partida de seis. Además premia a quien planea durante los turnos de los demás.
En NoHonor: viene incluido. Las salas privadas ofrecen 30, 45 o 60 segundos o sin reloj; 45 por defecto. Mostrar una carta tiene su propio límite de 15 segundos.
3. Sin dados
La regla: en lugar de tirar, vas directo a la habitación que quieras, o a una al lado de donde estás.
Qué cambia: las partidas se acortan mucho y la suerte pesa menos. Pero el tablero casi desaparece, y con él la presión de no llegar a la habitación que necesitas.
En NoHonor: conservamos los dados, pero nunca cuentas casillas: tocas un lugar y el juego te lleva por el camino más corto. Una opción de movimiento sin casillas está en nuestra lista para una versión futura.
4. Todos muestran lo que tienen
La regla: cada jugador que tenga una carta nombrada muestra una, no solo el primero.
Qué cambia: la información llega mucho más rápido y las partidas terminan pronto. Guardarse una carta deja de importar, y fijarse en quién le respondió a quién también. Funciona con jugadores chicos; a los experimentados suele parecerles demasiado fácil.
En NoHonor: no se usa. Solo muestra una carta el primer jugador que puede responder.
5. Notas abiertas para principiantes
La regla: un jugador con experiencia le ayuda a uno nuevo a llenar su hoja, o un principiante juega con sus notas a la vista de todos.
Qué cambia: los nuevos aprenden qué significa cada respuesta sin quedarse atrás.
En NoHonor: el asistente de notas lo hace en privado. Llena tu hoja con tus cartas, cada carta que te mostraron y cada «no tengo». En el tutorial siempre está activado, y cada jugador puede apagarlo.
6. Una segunda oportunidad
La regla: una acusación equivocada te cuesta tu siguiente turno o dos, no toda la partida.
Qué cambia: menos jugadores mirando desde la banca, pero mucha menos tensión. Adivinar sale barato y el mejor deductor ya no gana tan seguido.
En NoHonor: no se usa. Tienes una acusación, y una equivocada te saca de la carrera. Sigues mostrando cartas, así que tu mano sigue importando.
7. Nada de comentarios
La regla: nadie comenta preguntas ni respuestas. Nada de «uy» ni de «qué interesante».
Qué cambia: tapa una fuga. Una reacción puede delatar una carta tan claro como mostrarla.
En NoHonor: no hay chat escrito en la mesa, solo cuatro reacciones rápidas. Úsalas con cabeza.
¿Con qué regla casera empezar?
Para una mesa familiar: cartas sobrantes boca arriba y notas abiertas para principiantes. Para un grupo que ya conoce el juego: el reloj por turno. Cambia el ritmo más que cualquier otra regla, y nadie tiene que aprender nada nuevo.
Para las reglas que se discuten en lugar de cambiarse, lee Las reglas de Clue que más se discuten.



